El método infalible para presentaciones eficaces, el método Pecha Kucha

En febrero de 2003, dos arquitectos de Tokio pusieron en práctica una brillante idea que se ha ido extendiendo por nuestro pequeño e interconectado mundo. Una buena idea que merece la pena conocer… y probar.  Mark Dytham(@markdytham) y Astrid Klein, arquitectos, lo tenían muy claro cuando se enfrentaron a un singular dilema en la promoción de su proyecto de networking: ¿Cómo reunirían a la mayor cantidad posible de jóvenes diseñadores en un espacio experimental, de modo que todos pudieran presentar su trabajo con éxito?

La solución propuesta por Astrid y Mark fue tan sencilla como genial. Decidieron establecer una única normaLa presentación debía constar de 20 diapositivas, y el ponente tenía que dedicar exactamente 20 segundosa cada una. ¡Imposible aburrirse! 6 minutos y 40 segundos por presentación.

No se trataba de una mera limitación de tiempo, pues eso ya estaba inventado (¡y sabemos que no funciona!). La verdadera clave estaba en el “20×20″, el método formal de que todas las ideas relevantes que merecía la pena compartir se hacían en 20 traspas.

…Y por supuesto, la idea tuvo un éxito rotundo.

La buena acogida del formato pronto llevó a la creación de las PechaKucha Nights, que ya se celebran en más de 700 ciudades.

 Cómo se hace? En 5 pasos. La norma es clara: ¡20 diapositivas de 20 segundos!

En mi caso, para convertir una presentación “convencional” en una Pecha Kucha, utilizo el siguiente sistema en 5 pasos:

  1. Definir la estructura básica: divido la materia en los apartados habituales, pero asegurándome de que es un múltiplo de 20, por ejemplo 5.
  2. Dividir los apartados: divido 20 entre la cantidad de apartados que tengo, en este caso, 20/5=4.
  3. Desarrollar los conceptos: a continuación decido cuáles son los (en este caso 4) conceptos esenciales de cada apartado y a cada uno le asigno una diapositiva. Ya tengo 20 diapositivas, cada una con un concepto, dentro de un esquema lógico. OJO ! 1 idea 1 traspa.
  4. Probar: por último, ¡a ensayar! Pruebo a desarrollar cada concepto en 20 segundos. Para los más complejos, hago un esfuerzo de síntesis y para los más simples, intento añadir algún “guiño” que me ayude a amenizar.
  5. Control de calidad: Como la presentación dura menos de 7 minutos, no es difícil voluntarios que hagan de conejillo de indias.

Lo has probado ya ? … es un reto.

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